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martes, 20 de septiembre de 2011

Diario de León Martes, 20 de septiembre de 2011

Cultura

Crítica marcelino cuevas

Las sendas del arte

Charo Acera expone en la Obra Social. La artista Charo Acera posa junto a una de sus obras. cuevas

20/09/2011

Charo Acera, en su nueva exposición del Centro Cultural de Santa Nonia, se muestra como artista total, capaz de desenvolverse con soltura en facetas tan distintas como la literatura, la escultura, la pintura o el dibujo. Cinco poemas y un rincón, muestra una artista en plenitud, capaz de divertirse trabajando, capaz de sentir el mundo que le rodea de un modo muy especial, con la sensibilidad a flor de piel y con un oficio bien aprendido y maravillosamente empleado.

Uno, que siempre piensa en Charo Acera como escultora, no puede por menos que sorprenderse cuando se encuentra con los distintos formatos de las obras que presenta en esta exposición que demuestran su intensa dedicación al arte. «En la vida hay un momento para cada cosa. Yo, ahora, tengo los hijos en esa edad en la que se convierten en independientes. Por ello puedo dedicar mucho tiempo a mi trabajo. Después están los condicionantes materiales, las esculturas obligan a trabajar con materiales pesados y son difíciles de guardar en el estudio, mientras que los cuadros son mucho más manejables y, además, también me están proporcionando grandes satisfacciones», dice.

En la escultura Charo Acera emplea actualmente técnicas novedosas. «Sí, he encontrado una resina que se trabaja bien y que permite hacer obras grandes con pesos accesibles. También ha resultado maravillosa para la realización de la serie de bajo relieves, que en buena parte he realizado como ejemplos en la enseñanza de la Escuela». Tanto en un caso como en el potro, Charo Acera consigue unos magníficos terminados gracias a unas pátinas que le permiten transformar la materia hasta conseguir estupendos efectos.

Maravillosa es la colección de pequeño dibujos en formato circular. «Son un divertimento. Cuando termino la jornada y me siento en el sofá del salón, disfruto con estos dibujos que tienen un formato muy manejable y me permiten trabajar con las luces y las sombras».

Otro de los capítulos de esta exposición es el dedicado a Miradas, una serie de oleos de diferentes tamaños en los que lo más importante en la intención de las miradas de sus modelos. Desde la inocente mirada de un niño, hasta las llenas de historia de personajes que tienen tras de sí todas las experiencias de una larga vida. Pero quizá lo más espectacular de la muestra sea la pared que la pintora ha dedicado a unos coloridos árboles, en los que emplea una original técnica de collage en la que utiliza lana de tejer. «Mis padres tenían una tienda de lanas y al cerrarla yo me quedé con muchas madejas, tengo la casa llena de ellas. Quizá por eso tuve la idea de utilizarlas en mi trabajo». Y ha sido un acierto, Charo Acera ha hecho varias interpretaciones de un mismo árbol buscando sorprender con diferentes cromatismos, pero siempre teniendo como protagonista el original entramado de lana.

Y, además, en cada uno de los apartados un poema que los define y que ayuda a comprenderlos. Como dice la autora: «Son momentos dispares, con distintas perspectivas, orientación y contenido, como el camino recorrido. Argumento que habla de otros muchos lenguajes que explorar y recorrerlos todos, paso a paso… es un sueño».