Seguidores

sábado, 27 de febrero de 2010

ESCRIBIR.

Escribir es peligroso, sobre todo cuando lo haces de tus pensamientos más profundos, de esos que con nadie hablas porque sabes que siempre harían daño.
Escribir sobre tu alma cambiante es aún más peligroso, porque esos sentimientos vividos o no vividos, a veces, el que lo lee los malinterpreta o no los entiende. Escribir para desahogarse de una traición, de una pena, un desengaño o un desamor, sobre la desconfianza, sobre la decepción, es muy peligroso porque todo el mundo que vive a tu alrededor siente probablemente esos mismos sentimientos, en algún momento, pero nunca habla de ellos y cuando alguien lee, ya todo ha pasado, ya nada es igual, ya nada tiene sentido, por eso es absurdo escribir sobre los sentimientos y dejarlos leer a otros. Escribir sobre la felicidad que se siente y las emociones alegres y positivas es aún más peligroso el que lo lee, a veces, siente un profundo sentimiento de envidia o simplemente piensa, que estas loca. Generalmente, cuando eres feliz, no te paras a escribir, no tienes tiempo. ¿Porqué nos gusta tanto escribir y que otros lean lo que escribimos?.

miércoles, 24 de febrero de 2010

UNA SENSACIÓN.

Cuando llevo mucho tiempo trabajando, llega un momento, que el mundo desaparece y no estoy muy segura de lo que estoy haciendo, no soy muy consciente, mi control desaparece; al día siguiente o a los dos días, las hadas, las meigas, los duendes hacen el resto del trabajo y cuando lo ves, de nuevo, ha cambiado de tal manera que a veces tienes la sensación de que lo han terminado por ti.

lunes, 8 de febrero de 2010

"VIVE Y DEJA VIVIR"

Hoy me he encontrado con la intolerancia, y ayer lo hice con la envidia y la obsesión.
Uno lee las noticias, escucha los chismes de la gente y piensas, menos mal que no va conmigo. Pero cuando te encuentras a gente envidiosa y mala, te das cuenta de lo mucho que se aburren, y la manera que tienen de tirar su vida a la basura. El envidioso no hace daño, se lo hace a sí mismo; cuanta amargura contendrán; son bastante infelices. Siempre pienso que lo mejor que les podría pasar era gastarse unos duros en un desahogo fisiológico, que relaja mucho. Y el intolerante y prepotente, avasallador y pejiguera, no suele pensar en los demás y se cree el centro del mundo, un mundo enorme en el que los humanos somos como el polvo. Solo hay que pasear por la calle y pensar que cada una de las mentes que nos rodean es un mundo enorme lleno de egos, problemas y películas de distintos y numerosos temas. ¿Somos idiotas o qué?, la vida es tan corta y está tan llena de contratiempos que, en vez de sonreir e intentar no ir dando la nota, vamos empujando y dejando mal sabor de boca, con lo qué , se te pega al culo una sombra de mal rollo, que espanta a la gente encantadora, y solo te quedas con los que son TAN patéticos como tu. "Vive y deja vivir, sonríe y diviertete, la vida te irá mucho mejor". Entre otras cosas porque los que hemos decidido otra forma de caminar, esos comportamientos, ni nos afectan y pasan de largo sin deja huella. Lo siento pero no te veo. Publicado por Charo Acera, para el taller.