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viernes, 15 de mayo de 2009

¿ Y LAS MUJERES...? Marcelino Cuevas.

¿…Y las mujeres? (Charo Acera) La escultura es la parte principal de la actividad artística de Charo Acera que, en los últimos tiempos, también ha hecho incursiones importantes en el terreno de la pintura. Su última aparición pública está relacionada con la acción Escultura en el Patio del Palacio que, con gran éxito, viene celebrándose en el espacio interior del Palacio de Don Gutierre. La intervención de Charo Acera en este reducto del leonesismo, gira en torno al mundo de la tercera edad visto desde una posición feminista, en las que la autora se pregunta, con mucha razón, ¿por qué la mujer no figura en las tertulias que cada día forman los jubilados en diversos lugares de la capital? ¿Por qué no suele vérselas paseando por las calles y plazas? Sólo grupos de hombres ocupan las soleadas aceras de la plaza de San Marcelo, San Marcos, la Condesa… Explica la observadora escultora: “Siempre les miro los ojos, los brazos caídos, el cuerpo, los rostros perdidos en los recuerdos y difuminados por el paso del tiempo y los rigores del sol que ahora buscan reiteradamente. Siempre me imagino lo que piensan, medito sobre cuál será su historia, dónde esconden sus miedos, sus pesadillas, sus alegrías… Sus figuras me dicen que sentados al sol, quietos y eternos, forman la mejor imagen de una larga vida de trabajo y desasosiegos”. Charo Acera ha reflejado estas vivencias en una larga serie de retratos inventados, de rostros marcados por las arrugas que imprime el pasar del tiempo, de gestos que recuerdan sus tristezas y alegrías, sus pequeñas victorias y sus grandes fracasos. ¿Pero dónde están sus mujeres? Esas infatigables mujeres que les han acompañado a lo largo de su periplo vital. Esos seres abnegados en los que se han apoyado para realizar su andadura por la vida. “Están escondidos en la penumbra del hogar, están haciendo la comida, están guardando celosamente el fuego que mantiene viva a la familia. Con el paso de los años se dividen con más acento las diferencias: ellos a pasear sus memorias por plazas y jardines. Ellas luchando incansables contra las eternas rutinas”. En la muestra, la autora presenta una serie de fotografías en acentuados tonos sepia, con las que documenta su tesis. Los más cálidos rincones de la ciudad cobijan los restos de unas naves humanas que buscan en el sosiego, en la inmovilidad, en el silencio, el hacer más larga la última singladura. ¿Y las mujeres, dónde están las mujeres? La artista contempla sus modelos y piensa. “Sé que esperan el pasar del tiempo porque no saben qué hacer, porque sus ilusiones han muerto, porque sus manos están vacías de esperanza. Sus manos, sus ojos, su cuerpo, desean que se mantenga vivo el frágil latido de la vida, desean que el letargo del descanso les dé palabras para llenar sus silencios. Y siempre son hombres, es curioso. En las mañanas de plaza y sol los protagonistas son hombres, sólo hombres, siempre hombres”. Publicado por Marcelino Cuevas en 8:31 0 comentarios Etiquetas: Crítica de Arte, Palacio de don Gutiérre

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