Seguidores

domingo, 1 de marzo de 2009

PENSAMIENTO Nº 13.

Hoy vengo cansada del trabajo, ser docente es un "chollo", en mis dos últimas horas me ha tocado bregar con veintiocho adolescentes de entre diecisiete y veinte años, "educados y muy conformes con el bachillerato que han elegido", ¡es maravilloso!: después de explicar el tema que tenemos para el próximo mes, me traen unos bocetos qué , bien los podrían haber hecho alumnos de primero de infantil, además, no los traen todos los alumnos , porque tienen una vida por la tarde y por la noche que les impide traer seis míseros ejercicios de 10 cm. cúbicos en plastilina, mal presentados, sin coherencia y por supuesto sin ningún tipo de interés.
Se supone que esta asignatura la han elegido, y que asisten a ella voluntariamente pero, las cosas no funcionan así:
-Asistir ya da derecho a sacar nota.
-Ser grosero, mal educado y protestón , da derecho a tener la razón y a quedar, la profesora o el profesor , como idiotas.
-Hay alguno, que se cree con ese derecho y deciden dar tu clase, "erudito ocasional".
-Otros, con el derecho a salir y entra del aula cuando les place.
-Otros te insultan y supongo que te hacen un corte de mangas cuando te das la vuelta.
Si reprimes todo esto, eres la "cabrona" del centro y si decides intentar educar, te topas con los porros, el desinterés de los padres, y la falta de apoyo de la comunidad educativa, porque: es más fácil permitir y dar buenas notas por nada o exigir menos y seguir dando buenas notas o no enseñar nada y dar buenas notas, además es más cómodo, es menos costoso y está mejor visto. ¡Tal y como está la cosa!.
No se que pensar de todo esto, yo decidí ser docente por pasión y hasta no hace mucho, el trabajo diario se reflejaba en muchísimos alumnos que año tras año vienen a verme y a agradecerme el trabajo realizado; pero este año, es diferente, este año, no me dejan enseñar, porque no quieren aprender y me siento impotente, porque ya no enseñamos, sino guardamos, sujetamos en tiempo, a unos adolescentes que si bien, pasan más tiempo en la calle que en clase, es nuestra obligación, no expulsar, ni sancionar. Nada tiene sentido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario